El #CapitalismoConsciente: El Surgimiento de un #NuevoParadigma de los #Negocios

El Capitalismo Consciente
El Surgimiento de un Nuevo Paradigma de los Negocios
por John Mackey, Gerente General,
Cofundador de Whole Foods Market, FLOW

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¿Será tal vez necesario que cambiemos nuestra forma de pensar acerca de las empresas, de las corporaciones, y del capitalismo para el siglo XXI? ¿Debemos crear un nuevo paradigma de los negocios? Las corporaciones son probablemente las instituciones más influyentes en el mundo actual, y sin embargo, un gran número de personas no cree que se pueda confiar en ellas. Por el contrario, se las percibe como instituciones ambiciosas, egoístas, aprovechadoras, insensibles – interesadas exclusivamente en potenciar al máximo sus utilidades. A comienzos del siglo XXI salieron a la luz graves faltas éticas incurridas por grandes empresas, entre ellas los escándalos de Enron, Arthur Anderson, Tyco, la Bolsa de Valores de Nueva York, WorldCom, Mutual Funds, y AIG. Todos estos escándalos han contribuido a generar una creciente desconfianza respecto de las empresas y han erosionado aún más la confianza pública en las grandes corporaciones en los Estados Unidos.

Una cantidad cada vez mayor de personas cree que debe haber algo que no funciona bien con las corporaciones y con el capitalismo. El movimiento antiglobalización es esencialmente un movimiento anti-corporaciones. Muchas personas han llegado a la conclusión de que las corporaciones quieren dominar y controlar el mundo – al respecto David Korten escribió un libro muy interesante llamado When Corporations Rule the World (Cuando las Transnacionales Gobiernan el Mundo). Si bien muchos críticos, entre ellos quien escribe, discrepan de las afirmaciones de Korten, el libro refleja este pensamiento relativamente común de que las corporaciones están lenta y sostenidamente tomando control del mundo. Siguiendo este razonamiento se puede deducir que puesto que las corporaciones son ambiciosas, egoístas e insensibles, esta hegemonía corporativa no es algo bueno. Siguiendo este razonamiento una vez más, se puede deducir que esta hegemonía corporativa no es algo bueno para el mundo. En resumidas cuentas, las corporaciones y el capitalismo no gozan del favor público, y ambos presentan serios problemas de marca.

Nuestras primeras teorías económicas se desarrollaron durante la Revolución Industrial. Antes de ello, la economía no existía como disciplina; surgió como respuesta interpretativa de la Revolución Industrial, motivo por el cual los modelos económicos iniciales se basaron en los modelos industriales de la economía. Aún cuando la teoría económica ha evolucionado desde que Adam Smith escribió en 1776 The Wealth of Nations (La Riqueza de las Naciones), muchos economistas continúan utilizando metáforas industriales y mecanicistas para explicar cómo funciona la economía. Ahora que nos encontramos bien avanzados en la era post-industrial de la información, dichas metáforas han quedado obsoletas y desorientan nuestro pensamiento sobre los negocios. Por ejemplo, se refieren a la tríada tierra, trabajo, y capital como “factores de producción”, y en consecuencia como simples medios para conseguir los fines de eficiencia y ganancias. De acuerdo con este modelo, los negocios funcionan como una máquina – los dueños de los negocios ingresan
al comienzo diversas cantidades de capital, de mano de obra y de tierra. Luego, las ganancias son arrojadas desde el otro extremo de la máquina metafórica. Tal como la mayoría de los economistas actuales continúa considerándolo, en forma muy similar a este modelo, el propósito de los negocios es transformar los factores de producción en ganancias para beneficio de los inversores.

El mundo se ha convertido en un lugar mucho más complejo desde que esas simples metáforas mecanicistas se desarrollaron por primera vez. Desafortunadamente, el actual pensamiento empresarial no capta fácilmente las interdependencias de los sistemas, y en consecuencia a menudo carece de una conciencia ecológica o de un sentido de responsabilidad hacia los otros grupos de interés, o las otras partes interesadas, como no sean los inversores. Las grandes corporaciones todavía se basan en un modelo teórico que no reconoce las complejas interdependencias de todos los diversos grupos de interés. Si deseamos que las empresas alcancen su máximo potencial en el Siglo XXI, deberemos crear un nuevo paradigma de los negocios que se aleje de los simplistas modelos mecanicistas/industriales y avance hacia aquellos que abarcan las complejas interdependencias de los diversos grupos de interés. Esta es la realidad de las corporaciones hoy en día y nuestras teorías económicas y comerciales necesitan evolucionar para reflejar esta verdad.

En este capítulo pretendo plantear varias interrogantes acerca del pensamiento y de la práctica comercial actual. Debido a que mi experiencia como cofundador y Gerente General de Whole Foods Market se enmarca dentro del comercio minorista de productos comestibles, muchos de mis ejemplos, especialmente los relacionados con una nueva forma de pensar los negocios, presentarán innovaciones y procedimientos operacionales convencionales de mi propia compañía. Les insto a tomar mis ejemplos y a usar su imaginación creativa para ver las posibilidades de las actuales empresas de alejarse de un pensamiento y una acción obsoletos. Confío en que podrán basarse en el modelo de Whole Foods Market para aplicarlo en cualquier futuro negocio u organización que creen como parte de un nuevo paradigma.

Link: https://goo.gl/5ECSio

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