#ProcesoConstituyente: Esperando las bases

J. Bassa, C. Fuentes, D. Lovera, J. Parada: “Pese a que el Consejo de Observadores decidió no ampliar significativamente los plazos del proceso constituyente, las bases siguen estando pendientes, entorpeciendo el proceso en su conjunto…”.

viejo-pascuero-en-cabildo-regional-metropolitano

En octubre de 2015, la Presidenta anunciaba el itinerario para un cometido inédito en la historia institucional de Chile: convocar a la ciudadanía para elaborar una nueva Constitución, democráticamente y en paz. Para ello, se trazó un cronograma que contemplaba diversas etapas con sus respectivos plazos, algunas de las cuales ya se encuentran concluidas. Sin embargo, estando prontos a cumplir uno de los plazos más significativos, aún no se vislumbra que la etapa respectiva esté pronta a ser satisfecha.

En efecto, en este mes de octubre deberían publicarse las llamadas Bases Ciudadanas para una Nueva Constitución. Se trata de un documento de síntesis de los contenidos constitucionales priorizados en la instancia de participación, la que se verificó a través de una serie de cabildos ciudadanos. Inicialmente, esta tarea sería encargada a un equipo metodológico, el que fue conformado hace varias semanas y que entregó algunos reportes preliminares días antes de los cabildos provinciales y regionales, aunque todavía formales y cuantitativos. Sin embargo, con el correr de los meses el Consejo Ciudadano de Observadores fue ampliando los márgenes de su cometido inicial y decidió abordar, también, dicha tarea. Así, estando a pocos días de cumplirse el plazo que corresponde a esta etapa, pareciera que existen dos organismos abocados a la misma tarea, aunque ya se vislumbra que esta no podrá ser cumplida dentro de los plazos propuestos por el Gobierno. Tampoco queda claro cómo se integrarán las resoluciones del proceso constituyente indígena en curso a las deliberaciones del Gobierno.

La publicación de las llamadas Bases es fundamental para las próximas etapas del proceso, especialmente para elaborar los proyectos de reforma constitucional que contempla el itinerario fijado por el Gobierno: la reforma al actual Capítulo XV de la Constitución (para incorporar en esta los distintos mecanismos para su reforma o sustitución, entre ellos la asamblea constituyente) y una reforma sustitutiva e íntegra del actual texto de la Constitución (que sería enviado al Congreso Nacional, pero para ser discutido a través del mecanismo que se decida en definitiva, de ser aprobada la reforma al Capítulo XV por 2/3 del actual Congreso). A pesar de que el Consejo de Observadores decidió no ampliar significativamente los plazos del proceso constituyente, entre otras razones para que su fase de participación no coincidiera con las elecciones municipales, lo cierto es que las bases siguen estando pendientes, entorpeciendo el proceso en su conjunto. Mirado en retrospectiva, parece ser que había mayor margen para ampliar los plazos de las etapas de participación ciudadana, el que no fue aprovechado.

Estando a la espera de la publicación de las llamadas Bases, una serie de dudas debieran ser despejadas, en orden a garantizar la transparencia del proceso. Por lo pronto, los aspectos metodológicos que se utilizarán para su redacción no han sido explicitados, lo que genera más dudas sobre sus resultados. En todo caso, si a través de este documento se pretende reflejar el contenido de las deliberaciones en los cabildos, su forma y su lenguaje deben guardar plena coherencia con el carácter ciudadano de lo que va del proceso. Es decir, en ningún caso las Bases podrían ser redactadas como si se tratara del texto de una Constitución, no solo porque ello atenta contra las metodologías utilizadas en la fase de participación (donde se conminó a los participantes a priorizar un limitado número de principios, derechos, deberes e instituciones), sino porque no respeta el carácter ciudadano de esas deliberaciones, forzando su traducción a un lenguaje técnico, propio de expertos.

Estas Bases deberían reflejar el contenido de la deliberación ciudadana. El cometido del Consejo de Observadores es, precisamente, salvaguardar la transparencia del proceso, en la cual la imparcialidad de las instancias públicas involucradas es fundamental. Las opciones particulares de los integrantes de estas instancias en ningún caso podrían sustituir las preferencias de quienes participaron en la etapa de participación, ni mucho menos reemplazar la voluntad del pueblo soberano. Por el contrario, la tarea de las instancias públicas debiera ser garantizar que, llegado el momento de constituir, la soberanía popular pueda desplegarse en toda su magnitud.

Así, debieran desde ya tomarse algunos resguardos en ese sentido; por ejemplo, en orden a clarificar el régimen de inhabilidades e incompatibilidades para las etapas siguientes, en especial de quienes han ocupado cargos públicos o han integrado los consejos y comisiones a través de los cuales se ha desarrollado este proceso, como asimismo es esperable que las nuevas etapas sean por fin paritarias, una de las grandes deudas pendientes del proceso constituyente. Estos elementos son claves, en especial considerando que se encuentra pendiente, a la espera de la publicación de las Bases, la determinación de la instancia que redactará los dos proyectos de reformas constitucionales que contempla el itinerario del Gobierno: la reforma al Capítulo XV y la reforma sustitutiva de la Constitución.

Jaime Bassa
Claudio Fuentes
Domingo Lovera
Javiera Parada

Link: https://goo.gl/EQ5ORa

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s